¿Son los intercomunicadores de moto ilegales en España?

Como suele suceder, la tecnología va mucho más avanzada que los estados que tienen que legislarla o regularla. Este es el caso de los intercomunicadores para casco. Su utilidad está fuera de toda cuestión, tanto en seguridad, como en satisfacción del motorista.

En seguridad porque nos permite en una ruta estar conectados con nuestro acompañante y con otras motos, avisando de intenciones, paradas o peligros en la vía. También porque podemos recibir instrucciones de voz del sistema de navegación sin tener que bajar la vista a la pantalla, o directamente recibirlo de un smartphone en nuestro bolsillo.

En satisfacción del motorista porque le permite escuchar música, la radio o atender una llamada simplemente pulsando un botón o hacerla mediante comandos de voz. Esto, que puede parecer controvertido, no tiene por que serlo, o peligroso si se utiliza al volumen adecuado permitiendo escuchar tu entorno por encima del audio del altavoz. Vamos, como en un coche, donde nadie cuestiona ir con la radio o la música.

Entonces, si las ventajas son tales, ¿cómo es que se encuentra en un enorme vacío legal sujeto a la interpretación, muchas veces, sibilina e interesada de los agentes de tráfico? Porque no quiero andarme con medias tintas. Si te cruzas con una patrulla en ciudad o carretera pueden pasar dos cosas, que pasen de ti, la mayoría de las veces, o que el agente ande apuradillo en la cuota y, sabedor de la falta de claridad en las normas de tráfico, pueda pararte y sancionarte según uno u otro criterio.

Se crean entonces elementos o situaciones que sin ser legales, ya que no están reguladas de ninguna manera, tampoco son ilegales dado que, nada en el ordenamiento jurídico español dice que lo sean. En la práctica, sin embargo, ese tercer supuesto, la alegalidad, resulta muchísimo más peligroso para los derechos del ciudadano que cualquiera de los dos anteriores ya que, además de generar incertidumbre, suele convertirse en terreno abonado para los abusos de autoridad.

Lo que es aún mas sorprendente es que uno de los mayores intervencionistas y legisladores de la libertad de los conductores que ha tenido la DGT, como es el señor Pere Navarro, y teniendo en cuenta que ha estado en su cargo de director en dos etapas, una con Zapatero, y otra, actualmente en el cargo, con Sánchez, no haya metido mano, para bien o para mal, en la regulación del uso de los intercomunicadores para cascos de moto.

¿Qué dice la ley?

En primera instancia dependerá de la arquitectura del intercomunicador en cuestión, es decir, de cómo se integra en nuestro casco y de su funcionamiento, y en última, del criterio del agente de la autoridad correspondiente.

El artículo 18.2 sobre “Obligaciones del conductor” del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial determina que:

Queda prohibido conducir y utilizar cascos o auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido, excepto durante la correspondiente enseñanza y la realización de las pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención del permiso de conducción de motocicletas de dos ruedas cuando así lo exija el Reglamento General de Conductores. 

Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil y cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares. 

Por su parte el Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial en su artículo 13.3 establece que:

Queda prohibido conducir utilizando cualquier tipo de casco de audio o auricular conectado a aparatos receptores o reproductores de sonido u otros dispositivos que disminuyan la atención permanente a la conducción, excepto durante la realización de las pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención del permiso de conducción en los términos que reglamentariamente se determine. 

Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares.

Como vemos, son normas pensadas para el uso del coche que pretenden regular, o mejor dicho sancionar, el uso del móvil, el gps u otro dispositivo mientras se circula. De igual manera, se pretende sancionar el uso de auriculares que se introducen en el canal auditivo o tapan la oreja mediante diadema ya que impedirían escuchar el entorno.

En principio esto no debería afectar a los intercomunicadores ya que no se dan ninguno de estos supuestos en su arquitectura. Los intercomunicadores constan de altavoces planos pegados al casco que en ningún momento están en contacto directo con la oreja ni cierran el canal auditivo.

El criterio sancionador por parte del agente que hace parar a un motorista y le multa por llevar conectado el intercomunicador se centra en el argumento, este si esta perfectamente reflejado, de elemento que distrae de la conducción. Esto genera un estado de indefensión del motorista, ya que queda a la interpretación de la situación por parte del agente el proponer o no para sanción al usuario del intercomunicador.

Con la interpretación literal del reglamento, por ejemplo, el mero hecho de escuchar la radio en el coche o estar atento a las instrucciones del GPS estaría también prohibido en tanto en cuanto pueden suponer un factor de distracción para el conductor. Lo que la norma trata de evitar, lógicamente, son las distracciones provocadas por la manipulación en marcha de aparatos electrónicos, no su mera audición, pero esto no queda nada claro en la redacción.

¿Que fallan los jueces en los recursos frente a la DGT?

Ante los recursos presentados por los conductores sancionados por el uso de intercomunicadores de moto, los jueces están fallando a favor del usuario «En la mayoría de recursos presentados por denuncias por uso de intercomunicadores, los jueces le quitan la razón a la DGT y le advierten de que el fondo de la cuestión está equivocado y que es un error equiparar cascos o auriculares a los altavoces del intercomunicador. La DGT lleva ya muchos varapalos judiciales por este tema. Las sentencias son claras; los altavoces de un comunicador no aíslan y por tanto deber ser equiparados al uso de un manos libres en el coche.» Según afirma Antonio Navarro, importador de la marca Sena en España.

El futuro legal de los intercomunicadores

Todo indica que la intención de la DGT es regular el uso y homologar modelos de intercomunicadores, teniendo en cuenta principalmente criterios de uso sin manos. La DGT ha expresado en varias ocasiones su voluntad de tener lista una homologación de intercomunicadores en 2021. La norma podría llegar de la mano de otra, largo tiempo esperada por la industria; la nueva normativa 2026 de homologación de cascos, en la que cambiarán los criterios de ésta, los puntos de aplicación y dirección de los impactos y que necesariamente traerá algunos cambios estructurales en el diseño y fabricación de éstos.