Montar en moto embarazada. Mi experiencia.

Hoy cedemos los mandos a Sara, una buena amiga que me propuso un tema interesante como es el de montar en moto durante el embarazo. Es un tema que se sale de la temática habitual de este blog pero me parecía muy interesante darle voz y compartir su experiencia con moteras que tal vez se encuentren en esta situación y tengan dudas acerca de montar en moto durante los meses de gestación.

¿Se puede andar en motocicleta como conductora o como pasajera durante el embarazo? Respondo en base a la información de un ginecólogo y una comadrona, así como a mi propia experiencia como madre feliz.

El pasado mes de junio me enteré que estaba embarazada. Aunque fue una acción no planificada, estaba encantada con la noticia. Justo después de la lógica alegría inicial pensé en una de las cosas que me iba a perder, ir en moto. Se me cayó un poco la cara, porque mi aventura con una moto no había hecho más que empezar. He montado antes, siempre como acompañante, pero desde mayo estaba empezando a dar mis primeros pasos como motorista con mi Kawasaki ER6-F de segunda mano para practicar lo básico después de sacarme el carnet y poco a poco ir tomando confianza con idea de poder rutear como una más del grupo de amigos y con mi pareja, pero ahora si, cada uno con su moto, él con su Ducati Multistrada y yo con mi flamante flecha verde. Si, le he puesto nombre a la moto, ¿qué pasa?

Empecé a buscar en Internet para averiguar si andar en motocicleta durante el embarazo está permitido o no. La información que encontré no disipó mis dudas.

¿Está permitido montar en moto durante el embarazo?

En una conversación con un ginecólogo y la comadrona de mi centro de salud me dijeron lo siguiente: no está prohibido andar en moto durante el embarazo. Andar en moto embarazada, ya sea como conductor o como pasajero, es aceptable siempre que:

  • No estemos haciendo un viaje de alta exigencia, es decir, un viajecito en moto por carretera del punto A al punto B o una ruta, bien. Irte a hacer el Atlas a Marruecos en plan motoaventura, no es recomendable.
  • La embarazada se sienta bien de salud y no tiene un embarazo de riesgo.
  • El embarazo no corre ningún riesgo (ni siquiera mínimo).
  • No tenemos dolencias como desmayos, mareos, dificultad para respirar, náuseas, etc., es decir, aquellas que pueden afectar directamente la seguridad durante la conducción.
  • La barriga no es tan grande como para causar un cambio significativo en el centro de gravedad. Esto claro, que a mi aún no me afectaba pero a final de sexto mes o el séptimo ya debería dejar de montar, tanto de piloto como de acompañante. Esto dependerá de cada una, yo por ejemplo dejé la moto más o menos en octubre, es decir al quinto mes.

Sin embargo, lo más importante es que cada caso debe ser considerado individualmente. Antes de decidir montar en dos ruedas pregunta a tu médico o a la comadrona.

Irregularidades viales y el feto

Al andar en moto durante el embarazo, principalmente temía que la superficie irregular y los rebotes en la carretera pudieran afectar negativamente al feto. Por esta razón, a menudo no se recomienda andar en moto durante la gestación. Sin embargo, he notado que en realidad tiemblo mucho más cuando conduzco. En comparación con un coche, una moto es más fácil de evitar posibles baches, gracias a que la superficie de la carretera se siente menos y es más fácil de ver y evitar un bache o una irregularidad de la calzada.

Riesgo

Eso sí, andar en moto estando embarazada siempre es arriesgado (y más que sin embarazo). Incluso si eres una gran conductora o viajas con como pasajera, hay muchos idiotas y personas que no respetan las reglas en las carreteras. La precaución debe duplicarse y la conducción en sí debe ser tranquila y defensiva. Si ya lo debe ser en condiciones normales, con la responsabilidad de llevar una vida más dentro de tí, pues el doble. Y si, insisto, estar embarazada no es estar enferma, pero antes de subirte a las dos ruedas, consulta a un médico.

Cómo está siendo mi experiencia

Ahora, sobre todo debido al frío ya apenas uso la moto, bueno, realmente como dije antes, en octubre ya deje de montar pero algo mas si la he cogido estos meses, pero una o dos veces. Pero en el tiempo que he estado conduciendo, lo hice principalmente por Burgos capital, donde vivimos, yendo al médico, al trabajo o haciendo algunos recados. Aunque también tuve algunos viajes interurbanos más largos, pero a Valladolid el mas lejano.

Monté hasta el quinto mes, semana 20 o 22 más o menos de embarazo, hasta que todavía me entraban los pantalones y la chaqueta de moto. Y hasta que me dijeron mis padres que no debería montar más si quiero que ellos vivan en paz. Además, al poco después me hice mi segunda ecografía y de alguna manera… no quería montar más.

Una mujer que quiere (y puede) andar en moto durante el embarazo debe estar preparada para el hecho de que la mayoría de la gente le desaconsejará, y algunos también pueden indignarse. Aunque no escuché tales comentarios muy a menudo, estaba al tanto de lo que otros, especialmente los no moteros, podrían pensar. Supuse que «una mamá feliz es un bebé feliz». Además, en mi opinión, si algo va a pasar, incluso puedes ser atropellado por un autobús cuando cruzas . Eso no significa que no debamos salir de casa. Sin embargo, el hecho es que al estar en tal estado, debe tener especial cuidado.

Actualmente ya no monto nada desde noviembre que fue mi último paseo en moto para quitarme el mono de dos ruedas. Me encuentro perfectamente y nada de los meses que he estado montando en moto embarazada me ha supuesto una complicación o inconveniente.

Jaime GB

Autor de este contenido. Motorista apasionado, rockero convencido y contador de historias vocacional. Bloguero y diseñador web de profesión.

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